Comprar ropa

 

La primera vez que un@ va a comprar ropa siempre está llena de algo de nervios, expectativas, y sensaciones encontradas.  Pero no olvides que es algo perfectamente normal, y que no hay nada de malo en ello. 

En realidad no es raro que los hombres vayan a almacenes a comprar ropa femenina.  Pero si la timidez te gana puedes intentar comprar ropa diciendo que es para un regalo que vas a hacer.  En otras ocasiones puedes decir que es para una obra de teatro o una presentación cultural (en este caso existe la posibilidad de que te puedas probar las prendas).

Con el paso del tiempo y a medida que vayas comprando más cosas muy seguramente notarás que en la mayoría de los casos a l@s vendedor@s no les importa qué es lo que compres y les imoprta un comino lo que vayas a hacer con lo que compras.  Y si presentas una actitud segura y descomplicada, la compra será más fácil de lo que te imaginas (esto se aplica también para comprar calzado, accesorios y maquillaje).

 

Vestidos

Los vestidos son quizás lo más importante en la apariencia femenina –y a la vez un factor delicado para el travesti/crossdresser-. Para la escogencia de un vestido adecuado, hay que seguir unas normas similares a las del maquillaje: debe estar acorde con tu cuerpo, y ser bien escogido.

Pregúntate ¿Qué es lo que deseas? ¿es lo que deseas lo que realmente necesitas?  ¿Se verá bien en tu cuerpo? El vestido/blusa/falda/ ¿necesita de un cuerpo muy femenino que no tienes? Ese amplio escote.... ¿es para mostrar senos que quizás no tienes? ¿Deseas verte como una puta, o pasar inadvertida dentro de la multitud como una mujer más? ¿deseas hacer una colección de 20 minifaldas y solo tienes 2 blusas con qué combinarlas? Ese jean descaderado con la blusa cortita... ¿se verán estéticos en tu cuerpo, o tienes gorditos que se verían mal con esa combinación?

Y por cierto: no dudes en tomar las medidas de tu cuerpo para conocerte mejor, y no pasar desilusiones al momento de comprar ropa. Muchas veces las vendedoras te pueden dar una buena orientación si vas con las medidas de cadera, cintura y busto. Así evitaras hacer compras que no puedas disfrutar.

En la medida de lo posible compra ropa de calidad, aunque sea ligeramente más costosa. Esto debido a que en prendas de baja calidad las telas baratas por lo general se desgastan más rápido, y las costuras se rompen con más facilidad. Además: recuerda que la ropa que compras es para alguien muy especial: tú misma. La mujer que vive dentro de ti NO ES una persona de segunda categoría, y por lo tanto merece algo bueno. Con prendas de calidad tendrás la garantía de que siempre se verán bien, no se maltrataran tanto con las lavadas, y las costuras y la horma se mantendrán ajustadas.

Ahora bien, si no puedes comprar ropa nueva de calidad, una buena opción son las rebajas de ropa con ligeros imperfectos, o los outlets. Si bien las opciones pueden ser un poco más limitadas en cuanto a diseños y tallas, siempre hay algo qué llame la atención.

 

Ropa de segunda mano (o ligeramente usada)

Otra opción interesante son los locales de ropa usada. Aunque para muchas personas puede sonar a tabú, la verdad es que estos locales son una fuente maravillosa de ropa, muchas veces de calidad y a precios increíblemente bajos. Sin mencionar que tienen ropa en prácticamente todas las tallas y en todos los estilos (modernos, clásicos, juveniles, atrevidos, serios, etc.).

Mi experiencia personal con estos almacenes ha sido muy buena, ya que he conseguido vestidos de fiesta, blusas de marca, faldas elegantes y de buena calidad a precios muy económicos, con la gran ventaja de que estos almacenes por su propia naturaleza manejan cierto sentido de la discreción. Además de eso, he descubierto que en muchos locales de ropa usada ya están acostumbrados a que los hombres compren prendas femeninas para sí mismos.

 

Cuidados

Sigue siempre las instrucciones de lavado. Por lo general la ropa femenina es mejor lavarla a mano y dejarla secar a la sombra, o llevarla a una lavandería profesional. Usar máquina lavadora doméstica puede en algunos casos estropear irremediablemente las prendas (especialmente las íntimas).

En ocasiones por razón del secreto es común que una no pueda lavar la ropa, pero procura hacerlo, pues la prenda se deteriora si no se hace.

En caso de que no dispongas de máquina secadora de ropa, puedes ayudar con una toalla o una secadora de pelo.

 

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