Maquillaje - la barba

 

La barba, suele ser un gran problema en el maquillaje de la travesti/crossdresser. Yo tengo una barba media, que no crece mucho, pero que en ocasiones cando deseo sentirme lo más femenina posible me genera problemas.

He usado tres técnicas diferentes que comento a continuación:

La primera, es afeitarme muy bien. Esto lo hago de la siguiente manera: aplico toallas empapadas en agua caliente (si, muy a la antigua) sobre el área de mi rostro que deseo afeitar, para que los poros se dilaten. Esto ayuda a que los folículos “salgan” un poco. Cuando ya la piel está caliente (hay que tener cuidado de no quemarla) aplico espuma de afeitar, sin exagerar, porque en demasiada cantidad pierde efectividad. Luego con una maquinilla de afeitar nueva me afeito normalmente. Tras eso, enjuago muy bien mi rostro con agua fría, lavándola completamente. Esto hace que los poros y los folículos se contraigan debajo de la piel. Si aún así se alcanza a notar, espero unos cinco minutos y repito el proceso una vez más. Esta técnica me ha dado buenos resultados cuando se realiza en el momento justo antes de vestirse y maquillarse. Sin embargo, es de poca duración, porque varias horas después ya se empieza a notar de nuevo la barba que crece.

La otra técnica que he usado, es depilando la barba. Esta es una opción un poco más larga y honestamente un poco dolorosa. Tomo un depilador (no sé como se lo llamará en otros sitios, creo que “pinza”) de los que se usan para quitar los pelitos individuales de las cejas al afinarlas, pero yo lo uso para sacar uno por uno los pelitos de la barba. Puede ser muy útil que otra persona ayude, pues una misma a veces tiene dificultad. Usualmente me dejo crecer la barba entre cuatro y seis milímetros para usar esta técnica. En ese momento, empiezo uno por uno.... es un proceso que fácilmente me puede tomar de una a dos horas frente al espejo (con el consiguiente dolor de brazos y manos después, además del dolor en la quijada con cada vello que se extrae. Es muy común que un vello salga con todo y folículo, lo cual puede producir un diminuto sangrado. Otra sensación que se experimenta es un creciente calor en la piel que llega a ser muy ardiente y que sin duda puede ser molesto según la persona.

Con esta técnica hay que tener en cuenta que el beneficio es realmente enorme: en lo personal es mi favorita, ya que por un lado cuando se hace completamente, la piel queda increíblemente suave; esto se debe a que no quedan cañones de barba bajo la piel que la hagan sentir rugosa, y a que cuando los mismos folículos estallan al extraerse, las diminutas cantidades de grasa subcutánea encuentran salida al exterior humectando la piel de manera muy efectiva y natural.

Otro beneficio de esta técnica es que es muy duradera: después de realizarla puedo pasar de una semana a doce días sin necesidad de volverme a afeitar, y la primera barba que nace después de este proceso suele ser fina y delicada.

El cuidado que hay que tener con esta técnica es: si se hace, hacerla completa, ya que si se depila sólo una parte y se afeita el resto, se notará mucho el “hueco” del área depilada cuando la barba empiece a crecer de nuevo. Además hay que lavar muy bien la quijada después de hacerlo para que la zona se recupere. Si hay enrojecimiento de la piel, este puede durar varios minutos, y se puede ayudar a aliviar con agua fría, y un masaje con crema humectante. Hay personas que para “anestesiar” el dolor aplican cubitos de hielo sobre la piel durante un par de minutos antes de iniciar la depilación, y así entumecer los nervios para que no duela mucho (esto también evita el enrojecimiento y el ardor); es efectivo, pero puede hacer el proceso un poco más largo y complejo.

Le tercera técnica que he usado, es la de usar tiritas de cera de las mismas que se usan para depilar las piernas. En almacenes por departamentos se consiguen tiras de cera adheridas a láminas plásticas, que al ser calentadas en las manos o en agua se aplican sobre la piel, y cuando se enfría, de un tirón rápido se retiran para así extraer los vellos. Sin embargo, es una técnica bastante complicada para usar en el rostro, ya que la cera puede quemar la piel y causar heridas de consideración (ya me ha pasado). Entonces, lo mejor sería que si se usa esta técnica, la hiciera una persona que ya haya tenido cierta práctica con la cera.

Además, independientemente de cuál técnica se use, hay que tener en cuenta lo siguiente: antes de maquillar hay que lavar muy bien el rostro con agua limpia. Y si es necesario usar loción desengrasante, aplicarla para limpiar bien los poros.   Después de la depilación se puede proceder a aplicar la base del maquillaje, ya sean polvos compactos o base líquida, haciéndolo generosamente y uniformemente. Para las niñas travestis una muy buena opción es la base líquida, ya que suele dar una capa un poco más gruesa que cubre mejor los detalles. Aunque eso depende de cómo esté la piel de la niña. Sobre esto, el maquillaje normal ya depende de los gustos de la niña.

 

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